Detección de incendios

Sistemas de Aspiración

Los sistemas de detección de incendios por aspiración son tecnologías avanzadas diseñadas para detectar la presencia de humo en sus etapas más tempranas, incluso antes de que sea visible a simple vista. Funcionan mediante la aspiración continua del aire del ambiente a través de una red de tuberías perforadas, que transportan el aire hacia un detector centralizado altamente sensible.

La instalación debe ser realizada por profesionales certificados, asegurando el diseño adecuado de la red de tuberías y la calibración precisa del detector para adaptarse al entorno y minimizar falsas alarmas. Además, es fundamental realizar mantenimientos periódicos para garantizar el correcto funcionamiento del sistema.

Los sistemas de detección de incendios por aspiración representan una solución avanzada y fiable para la protección de instalaciones críticas, donde la detección rápida es vital para la seguridad. Su precisión, flexibilidad y capacidad para detectar incendios en etapas muy tempranas los convierten en una tecnología indispensable en sectores de alta exigencia.

El aire del área protegida es aspirado constantemente mediante un sistema de tuberías que recogen muestras de diferentes puntos estratégicos. Este aire pasa por un detector central, equipado con sensores ópticos y/o láser, que analiza la concentración de partículas de humo microscópicas.
Cuando el sistema detecta un nivel de humo superior a un umbral preestablecido, activa la alarma inmediatamente, permitiendo una respuesta rápida que puede prevenir daños mayores y salvaguardar vidas.

Detección temprana y precisa: La alta sensibilidad permite identificar incendios en su fase inicial, incluso antes de que se generen llamas visibles o gases tóxicos en concentraciones peligrosas.
Adecuado para ambientes especiales: Son ideales en lugares donde la detección tradicional es difícil o insuficiente, como centros de datos, salas blancas, archivos históricos, museos, cámaras frigoríficas o instalaciones industriales.
Diseño flexible: La red de tuberías se puede adaptar a cualquier configuración de espacio, cubriendo áreas grandes o con obstáculos complicados.
Reducción de falsas alarmas: La tecnología avanzada discrimina mejor entre humo real y partículas de polvo u otros contaminantes, mejorando la fiabilidad del sistema.
Monitoreo continuo: La aspiración constante del aire permite una supervisión ininterrumpida del ambiente, aumentando la seguridad.

Unidad aspiradora: Genera la succión que extrae el aire desde el espacio protegido hacia el detector.
Red de tuberías: Distribuye los puntos de muestreo y conduce el aire aspirado hacia el detector.
Detector central: Sensor altamente sensible que analiza la muestra de aire, detectando la presencia de humo.
Panel de control: Gestiona las señales del detector, activa alarmas, notifica a servicios de emergencia y puede integrarse con otros sistemas de protección.

• Centros de procesamiento de datos y telecomunicaciones
• Industrias farmacéuticas y alimentarias
• Museos, bibliotecas y archivos
• Aeropuertos y túneles
• Instalaciones militares y gubernamentales
• Espacios con condiciones ambientales adversas (alta humedad, polvo, temperaturas extremas)